Para esta pareja de emprendedores el lujo no tiene por qué estar en objetos caros, si no en objetos únicos, irrepetibles. Por ello, valoran las cosas hechas a mano, despacio y los signos del paso de tiempo en los objetos.

Los mercadillos, “mercados de pulgas” o “flea markets” en inglés, son lugares especiales, caóticos y llenos de vida, que uno visita en busca de objetos y personas interesantes. The Flea es la traslación de ese ambiente, esa es su forma de entender la vida y los objetos que forman parte de ella, que la decoran y la hacen especial.