De un elogio a la naturaleza mística entre los gatos y las galletas nace Kookie Cat.

Deliciosas y sanas galletas artesanales hechas a base de harina de avena y anacardo con muy bajo índice glucémico.

El gratificante placer de compartir buena comida es lo que inspiró a Anita Klasanova a abrir una panadería de galletas muy especiales en Sofía, la cual llegó a convertirse en un auténtico éxito internacional y que ahora, han decidido reinventarse y ofrecernos estas exquisiteces veganas.

Una experiencia que envuelve intensos sabores naturales y un cariño entrañable con el que se han creado, dando como resultado un ronroneo perfectamente delicioso. Con la adorable imagen del gatito negro que acostumbraba a sisar las barritas del personal de la oficina y a quien han decidido dedicar estos manjares.