Érase una vez en Melbourne una pareja que, tras la llegada de su primer bebé, trataron de evitar las sustancias químicas y aditivos innecesarios que pudieran encontrarse sus pequeños. El matrimonio formado por Rachel y Justin estaba muy concienciado con las emisiones dañinas al medio ambiente y los peligros que éstas podrían conllevar para sus hijos. Todo esto, junto con la poca variedad de productos de higiene bucal infantil existente, les encendió la bombilla: desempolvaron sus conocimientos previos en farmacia y formularon pastas de dientes totalmente segura, saludables y sin riesgo en caso de ser ingeridas. Atrás dejaron los azúcares, conservantes, gluten, flúor y SLS (lauril sulfato de sodio).

¡Así nace Jack N’ Jill! Lo que comenzó en 1949 como un negocio familiar ya tiene más de 20 años y hoy en día está presente en más de 30 países gracias a la revolución del mundo de la higiene bucal de los más pequeños de la casa. Y de los más mayores… porque no te resistirás a probar sus buenísimos sabores.

Sus productos han sido valorados en el índice Skin Deep elaborado en 2004 por el EWG (Environmental Working Group), un grupo estadounidense de científicos medioambientales que clasifican los riesgos que presentan los ingredientes que contienen los productos de la salud. Las pastas de dientes de Jack N' Jill obtuvieron la calificación mínima dentro de este rango de peligrosidad, lo que significa que son completamente seguros y sin ningún tipo de peligrosidad. ¡Sonríe!