“En este tarro encontrarás la dosis de glamour francés que le falta a tu simpatía americana”

(...) Pasó el tiempo, y al volver de las vacaciones Albert Foquet recibió una carta de John desde los Estados Unidos agradeciéndole su amable gesto e informándole del gran éxito que su perfume estaba teniendo entre sus amigos.

No se quedaba ahí, las cartas nunca se quedan ahí, obviamente le pedía que le mandase ocho muestras más y si la producción lo permitía, otra para Bob. Sin entender completamente la petición, Albert decidió enviar una caja con suficientes frascos para que los costes de transporte mereciesen la pena. Algo impresionado y encantado debía de estar con los adulamientos hacia su creación, ya que el pedido no se completó hasta que encontró los frascos perfectos en una farmacia de París. También encargó unas cajas con un estampado similar al de la camisa que llevaba John F. Kennedy cuando se conocieron. Por contra no dio tantas vueltas con el nombre de su querido perfume, los etiquetó con la divertida petición de John "Eight&Bob". (...)

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Una vez le dedicamos un post:
Mándame ocho, y una para Bob.